La UE evita dar por sentado que vaya a aceptar un retraso del “brexit”

El negociador jefe europeo del “brexit”, Michel Barnier, participa en un Consejo General sobre el “brexit” y el artículo 50 del Tratado de la Unión en Bruselas (Bélgica), este martes. Los ministros y secretarios de Estado de Asuntos Europeos de la UE debaten hoy el “brexit”, antes de que el jueves los líderes comunitarios se pronuncien en una cumbre sobre el posible retraso de la salida del Reino Unido. EFE

Bruselas, 19 mar (EFE).- Los países de la Unión Europea no quisieron dar por sentado hoy que vayan a dar luz verde a un retraso en la fecha de salida del Reino Unido del club comunitario, prevista para el 29 de marzo, y pidieron al Gobierno británico un plan claro sobre cómo piensa proceder.

“Proporcionar una extensión (del artículo 50 sobre la retirada de un Estado), ¿para qué? Es siempre la cuestión. El tiempo no es una solución, es un método si hay un objetivo y una estrategia”, declaró la ministra francesa de Asuntos Europeos, Nathalie Loiseau, al llegar a una reunión de ministros y secretarios de Estado de la UE celebrada este martes en Bruselas para preparar la cumbre europea del jueves y viernes, centrada en el “brexit”.

La política recalcó que ese objetivo y estrategia “tienen que venir de Londres” y descartó “retrasar por retrasar” el día de la marcha británica.

Después de que la Cámara de los Comunes votara el jueves pasado a favor de posponer la salida del Reino Unido, se espera que la primera ministra británica, Theresa May, solicite esa prórroga a Bruselas. En su petición, May debe explicar los motivos por los que considera necesario retrasar el “brexit”.

Los líderes de los veintisiete países que seguirán en el club comunitario tras la marcha británica, que deben dar luz verde a ese retraso por unanimidad o rechazarlo, tienen previsto analizar esa cuestión en la cumbre que celebran el jueves en Bruselas.

“Si el Reino Unido nos pide un retraso, debe decir por qué, hace falta que haya detrás una iniciativa creíble, y por el momento no sabemos cuál es. Una prórroga corta para finalizar la ratificación del acuerdo de retirada, evidentemente sería acordada”, comentó Loiseau.

También aseguró que una marcha sin pacto “puede perfectamente suceder”, si bien precisó que no es lo que a su país le gustaría.

“Es una decisión que debe tomar el Reino Unido. Han dicho no a una salida sin acuerdo y han dicho no a un acuerdo realista. Deben cambiar de opinión sobre una de las dos opciones”, declaró.

Agregó que en el contexto actual, si Londres no toma una decisión, está optando por marcharse sin acuerdo, pues se mantiene la fecha límite del 29 de marzo.

En plena incertidumbre sobre cuándo May pedirá la prórroga, fuentes comunitarias han asegurado que los Veintisiete necesitan haber aprobado de forma definitiva el retraso en la fecha de la salida “una hora antes de la medianoche de Bruselas” del 29 de marzo, aunque no ocultan que prefieren dar el visto bueno durante la cumbre.

Por su parte, el negociador jefe de la UE, Michel Barnier, también advirtió de que el Gobierno del Reino Unido debe presentar un plan “concreto” sobre cómo piensa proceder para que los líderes puedan decidir sobre el retraso de la retirada.

“Las preguntas clave serán: ¿Una extensión incrementa las posibilidades de ratificación (en la Cámara de los Comunes) del acuerdo de retirada? ¿El Reino Unido pedirá una extensión porque quiere un poco más de tiempo para reelaborar la declaración política?”, planteó.

Barnier recordó al respecto que la declaración política con las líneas generales sobre el vínculo futuro entre Londres y Bruselas “puede hacerse más ambiciosa los próximos días si una mayoría en la Cámara de los Comunes lo desea”.

“Si no, ¿cuál sería el propósito y el resultado de una extensión, y cómo podemos garantizar que al final de una posible extensión no estamos de nuevo en la misma situación que hoy?”, se preguntó a diez días del 29 de marzo, y precisó que una extensión larga debe estar vinculada “a un proceso político nuevo”.

El ministro irlandés de Asuntos Exteriores, Simon Coveney, reconoció que existe “mucha preocupación” entre los Estados comunitarios sobre “la perspectiva de una extensión larga” por su posible impacto en las elecciones europeas, la formación de una nueva Comisión y los desafíos que afronta la UE en la actualidad, además del “brexit”.

Por ese motivo, consideró que Londres deberá presentar un plan “muy persuasivo” si desea una prórroga larga, aunque al mismo tiempo se mostró convencido de que la decisión se tomará de forma colectiva entre los Veintisiete y confió en que no haya “uno o dos países que se queden aislados del conjunto”.

El secretario de Estado español para la UE, Luis Marco Aguiriano, declaró que a España no le preocupa tanto la “duración” de una prórroga, sino los argumentos y la hoja de ruta que proponga Londres.

Su homólogo alemán, Michael Roth, reconoció que su país está “realmente agotado” por las negociaciones sobre el “brexit” y pidió a Londres claridad si finalmente solicita retrasar la fecha de su marcha.